La luz cambia, los paisajes se vuelven más cálidos y las texturas cobran protagonismo. Esta temporada, los sombreros acompañan ese cambio con siluetas que mezclan tradición, carácter y una cierta espontaneidad.
Entre caminos de campo y tonos de invierno, el Oslo encuentra una nueva expresión. El paño de lana se suaviza con pompones que aportan movimiento y un toque lúdico a una silueta clásica.
SOMBRERO OSLO: LA ELEGANCIA DE LO ESENCIAL
Hay piezas que encuentran su lugar temporada tras temporada. El Oslo, con su silueta limpia y su textura de lana, acompaña el otoño con una elegancia natural, sin necesidad de excesos.
Entre establos, caballos y tardes de luz cálida, el Nola adquiere una personalidad propia. Su ala irregular rompe con las formas convencionales y aporta movimiento a una silueta pensada para no pasar desapercibida.
CON EL SOMBRERO NOLA HOOP EL ARTE ESTÁ EN LOS DETALLES
En un paisaje donde la moda se encuentra con el arte, aparece el Nola Hoop. El paño de lana se combina con pequeños detalles metálicos para crear una pieza con carácter, artesanal y contemporánea.